Siempre nos pasa, pensamos que la vida sólo nos ofrece una oportunidad, pero somos nosotros quienes realmente podemos darnos las oportunidades en la vida, yo soy de las personas que cree que si nos damos la oportunidad de mejorar o mejor aún mostrar lo bueno de nosotros mismos, podemos sacar provecho a los grandes y pequeños momentos que se nos presentan en el camino de esta corta pero dura labor de vivir...
Soy quien soy, alguien no más ni menos que nada ni nadie, con defectos y cualidades infinitas para dar a conocer y para ofrecer en los diferentes momentos de la vida de otras personas...
Quizás muchos de los que caminan junto a mí tendrán una percepción diferente a la que les quiero mostrar, pero solo depende de mí hacerles ver que tengo claro que he venido a este mundo a ser feliz y a hacer felices a los que se cruzan en mi camino, esto pasó esa tarde...
Muy descontrolada por las diferentes circunstancias que he tenido que soportar últimamente, solo recurrí a aquellos creí podrían comprender que me encontraba en muy mal estado, no solo físico también emocional, pensé que como ellos también son seres humanos que han tropezado, con sentimientos, fracasos, podrían entender que quería gritar, pero no me percaté que a veces los gritos y lamentos son molestos y más para los que no me conocen, pero que extrañamente resultaron siendo importantes para mí.
si! grité, lloré, me desahogué, pero esta expresión de mis sentimientos resultó siendo un problema muy molesto para uno de ellos, aunque reconozco que fui un poco torpe e inmadura, además que cometí el error más grande que una mujer o cualquier ser humano puede cometer y es mostrar los sentimientos, porque les confieso me enamoro fácilmente, pero este amor no es el de las películas o el que se tiene por una pareja, me enamoro de las personas, de sus sentimientos hombres, mujeres niños, lo que sea... creo que el secreto de la vida feliz es encontrar en cada una de las personas que se pasan por ella aquello que te enamore y te de esa felicidad que a diario buscamos en todo.
Después de ese impase desperté como nos ha pasado a muchos, preguntándome porqué hice o dije aquello o lo otro y mi primera reacción fue salir corriendo, porque no quería asumir las reacciones y reproches de nadie por mi comportamiento o por mis palabras...
Pero como raro mi impulsividad me llevó a cometer una equivocación y en un santiamén y con un chasquido de dedos suprimí de mi vida aquella persona que la tarde anterior tuvo que soportar mi arranque de locura y gritos desesperados, todo por no darme la oportunidad de enfrentar las consecuencias de mis actos.
Sin embargo, como dije el inicio de este escrito las oportunidades en la vida se las da uno mismo y después de pensar por un tiempo indeterminado me decidí a enmendar el error, sin importar si era tarde o no, pues finalmente no tenía nada que perder y más bien si podía ganar un gran amigo, entonces le escribí una nota de 400 a 500 palabras en donde le expresaba mis disculpas y mi deseo querer conservarlo en mi vida, porque sentí que él era una de esas personas de las que me enamoré fácilmente y eso no pasa tan seguido así que no estaba dispuesta a perderlo al menos sin haber luchado.
Grandes alegrías y sorpresas se dieron cuando recibí su respuesta, simplemente ¡accedió!, porque según él, también le había hecho falta y esta respuesta me confirmó que no estaba equivocada al pensar que era una persona noble y formidable con la que estaré dispuesta a caminar como una amiga incondicional, así las cosas estoy con ello corroborando mi afirmación "las oportunidades se las da uno mismo", si no hubiese creído en esto seguramente sería solo un recuerdo y con los años ni eso, pero creo firmemente que soy una persona especial que debe dejar huella en cada uno de los que se cruzan por mi camino y esa oportunidad no la dejaré pasar.
Ahora solo me queda esperar si él aprovechará esta oportunidad y también se la dará o si simplemente lo hizo motivado por algo diferente a lo que yo espero, aunque en mi corazón creo que sus palabras fueron sinceras y él realmente quiere que caminemos juntos.